- Si tenés hernia hiatal comé poco y varias veces al día

- Si sos intolerante a la lactosa evitá la ingesta de lácteos y sus derivados comunes.

- Si tenés hernia hiatal, es preferible que comás varias veces al día pero en poca cantidad, y no te acostés inmediatamente después de comer (seguí un plan alimentario con la guía de un médico especialista).

Pasta
Aunque es una comida ideal para atacar el hambre, si la ingerís antes de dormir se convertirá en grasa, ya que es un carbohidrato difícil de quemar. Mucho más aún si la comés con salsas, queso o aceite.

Frutas Ácidas
Te pueden causar malestar y generar ácidos que estimulan los nervios del estómago, ocasionándote acidez y otros inconvenientes que te impedirán el descanso. Algo similar te ocurrirá con las comidas muy condimentadas: pueden irritar las paredes de tu estómago.

Apio
Es un diurético natural. Esto significa que existirán más posibilidades de que te levantés para ir al baño durante la noche.

Legumbres
Pueden hincharte el estómago, producirte gases y podés sufrir cólicos.

Helado y dulces
La grasa que acumularás será difícil de reducir. Además, el azúcar mantendrá en alerta tu cerebro y esto te dificultará el descanso.

Ajo
Más allá del mal aliento, te puede ocasionar acidez estomacal y reflujo.

Pizzas
Tienen mucha grasa y sodio. Durante la noche tu estómago trabajará mucho para digerir este alimento y, se si le incorpora salsa de tomate, mucho peor aún. Si tus deseos son irrefrenables, limitate a comer una porción.

Cereales industriales
Contienen azúcares refinados y carbohidratos, que alterarán tus niveles de azúcar en sangre y te interrumpirán el sueño.

Carnes rojas
Tiene un alto grado de proteínas y de grasas que harán que el organismo realice un gran esfuerzo para digerirlas.

Frituras
Los alimentos grasos son complejos de digerir y por eso harán muy lenta tu digestión. Evitá las comidas fritas, el chocolate y los embutidos en general.

Alcohol
Interfiere en la función restauradora del sueño